La temporada de golf 2026 arranca marcada por una profunda reconfiguración del calendario profesional, la consolidación de nuevos formatos y el pulso comercial y deportivo entre los grandes circuitos mundiales. Más allá de los cuatro majors, el año se presenta como un laboratorio donde el golf intenta seducir a una audiencia más joven sin perder su tradición.
Un calendario en ebullición
El PGA Tour afronta 2026 celebrando el 20.º año de la FedExCup, con un calendario que se concentra aún más en eventos de alto impacto y recorridos icónicos. La temporada regular vuelve a articularse desde enero hasta finales de agosto, con los playoff arrancando en el FedEx St. Jude Championship y culminando en el TOUR Championship de East Lake.
Entre el Masters en Augusta, el PGA Championship, el U.S. Open en Shinnecock Hills y el Open en Royal Birkdale, los grandes se mantienen como el eje narrativo del año, pero rodeados ahora por una constelación de torneos “designados” con bolsas millonarias. La inclusión de nuevas citas como el Cadillac y el Truist Championship en semanas consecutivas refuerza la sensación de una gira más comprimida, intensa y televisiva.
Europa endurece el camino
El DP World Tour entra en 2026 con un calendario más global y exigente, clave para sostener su relevancia en un ecosistema dominado por el músculo económico estadounidense y saudí. El circuito europeo reduce las tarjetas que se reparten en la Escuela de Clasificación, pasando de top 20 y empatados a top 15 y empatados, lo que eleva la presión sobre los aspirantes.
Se mantienen plazas estratégicas en Oriente Medio, África, Asia y el corazón de Europa, con pruebas que sirven tanto de plataforma hacia el PGA Tour como de escaparate para nuevas figuras. La narrativa europea de 2026 se construye en torno a esa doble misión: conservar identidad propia y seguir siendo trampolín hacia el máximo escaparate mundial.
El factor LIV y la batalla por el espectáculo
LIV Golf llega a 2026 dando otro giro a su propuesta: sus torneos pasan a cuatro vueltas, equiparándose en duración a los formatos tradicionales pero manteniendo el ADN de liguilla por equipos. El aumento de días de competición subraya la ambición del proyecto saudí de ofrecer más acción televisiva y justificar inversiones crecientes en premios y fichajes.
La gran incógnita sigue siendo hasta qué punto el sistema de ranking mundial terminará absorbiendo, total o parcialmente, esos resultados, una cuestión que condiciona la presencia de sus estrellas en los majors. Mientras, el resto de circuitos ajusta sus calendarios para minimizar choques de fechas y maximizar audiencias, en un tablero donde cada semana cuenta.
Nuevos formatos y la era híbrida
La TGL, la liga tecnológica impulsada por figuras del PGA Tour, regresa en 2026 con la misión de consolidarse como producto televisivo de prime time más que como gira convencional. Entre estadios cerrados, pantallas gigantes y simuladores de alta definición, el proyecto busca conectar con aficionados acostumbrados al consumo digital y a las retransmisiones cortas.
Este tipo de experimentos empuja al golf hacia una era híbrida, donde conviven torneos tradicionales de 72 hoyos al aire libre con ligas cortas, nocturnas y altamente gamificadas. La pregunta de fondo es si estos formatos serán puerta de entrada para nuevos seguidores o simplemente un complemento para el fanático ya convencido.
Protagonistas y relatos de 2026
El foco deportivo de 2026 estará en saber qué jugadores consolidan el relevo generacional y quién se adueña del calendario de majors. Un grupo emergente de jóvenes pegadores y especialistas en approach amenaza con romper la hegemonía de las grandes estrellas en los escenarios más prestigiosos.
Al mismo tiempo, veteranos con cuentas pendientes en Augusta, Shinnecock o Birkdale encaran quizá sus últimas grandes oportunidades, lo que añade una capa emocional a cada major. Entre grandes cheques, nuevos formatos y luchas políticas entre circuitos, la temporada 2026 se perfila como un punto de inflexión en el debate sobre qué quiere ser el golf profesional en la próxima década.