La polémica en torno a las sanciones del DP World Tour y la elegibilidad para la Ryder Cup 2027 ha desencadenado un intenso cruce de declaraciones entre dos de los grandes estandartes del golf europeo: el norirlandés Rory McIlroy y el español Jon Rahm.
El conflicto estalló tras conocerse que el DP World Tour había ofrecido una vía de escape a los jugadores que compiten en LIV Golf. El acuerdo permitía a los golfistas retener su membresía europea y seguir siendo elegibles para la Ryder Cup si cumplían tres condiciones: pagar las multas pendientes, retirar sus apelaciones legales y disputar seis torneos del circuito (dos más de los cuatro mínimos habituales, con el Tour decidiendo el destino de esos dos eventos adicionales).
Mientras que ocho de los nueve jugadores implicados —incluyendo a Tyrrell Hatton— aceptaron el trato, Jon Rahm lo rechazó de forma contundente.
Rahm estalla: «Nos están extorsionando»
En la previa del evento de LIV Golf en Hong Kong, el jugador de Barrika no se guardó nada y criticó duramente las exigencias del circuito europeo.
«No me gusta lo que están haciendo con el contrato que nos hacen firmar. En cierto modo, están extorsionando a los jugadores», declaró Rahm. «Me piden que juegue un mínimo de seis eventos y ellos dictan dónde tienen que ser dos de ellos […]. Creo que deberíamos poder jugar libremente donde queramos, tener la opción de elegir y que no nos dicten lo que hacemos».
El español insistió en que su intención siempre ha sido cumplir con el mínimo histórico de cuatro torneos para mantener su tarjeta europea, pero se niega a aceptar las nuevas imposiciones del acuerdo.
La contundente réplica de McIlroy
Las palabras de Rahm no tardaron en encontrar respuesta al otro lado del charco. Desde el Arnold Palmer Invitational en Bay Hill, Rory McIlroy ofreció una rueda de prensa donde calificó la decisión del español de «una lástima» y defendió a capa y espada la postura del DP World Tour.
«Si le preguntas a cualquier miembro, te dirá que es un acuerdo muy generoso. Es mucho más suave que el trato que tuvo que aceptar Brooks Koepka para volver al PGA Tour», señaló McIlroy. «Mira, hay una razón por la que ocho de los nueve chicos aceptaron ese trato, ¿verdad? Yo creo que es un trato realmente bueno. Obviamente Jon no lo cree, y está en todo su derecho, pero no veo qué más puede hacer el circuito europeo para acomodar a estos chicos».
Fiel a su estilo directo, McIlroy también aprovechó para lanzar un dardo a Rahm respecto a sus obligaciones contractuales con el circuito saudí, restando importancia a la exigencia de jugar dos torneos extra en Europa:
«Estoy seguro de que Jon no quiere ir a Sudáfrica la semana que viene [para un evento de LIV], pero va a ir. Firmó un contrato con LIV, juega 14 eventos y todo lo demás. Lo entiendo todo. Pero el DP World Tour está en su derecho de protegerse como organización de miembros».
La Ryder Cup en juego
El telón de fondo de toda esta disputa es la presencia de Rahm en la Ryder Cup de 2027, que se disputará en Irlanda bajo la capitanía, recientemente renovada, de Luke Donald. Si el panel de arbitraje británico falla en contra de las apelaciones del español y este sigue negándose a pagar las multas y aceptar el acuerdo, su participación en el equipo europeo podría ser inviable.
Ante esta posibilidad, McIlroy fue tajante y dejó un mensaje claro sobre la jerarquía en el mundo del golf:
«La Ryder Cup es más grande que cualquier persona. Es más grande que todos nosotros. Los jugadores pasamos por el sistema, vamos y venimos. Al final del día, se trata del equipo, y ningún jugador es más grande que el equipo».
Con las posturas más alejadas que nunca, el futuro de Jon Rahm en el DP World Tour y su presencia en la próxima gran cita intercontinental penden de un hilo legal y administrativo que está dividiendo al golf europeo.