En la rueda de prensa previa al inicio de THE PLAYERS Championship en el TPC Sawgrass, el golfista inglés Justin Rose abordó los temas más candentes del panorama actual del golf. El ex número uno del mundo se pronunció sobre el futuro de la Ryder Cup, la viabilidad del DP World Tour y, especialmente, la polémica situación de Jon Rahm con el circuito europeo.
El caso Rahm: «Un coste de hacer negocios»
Cuestionado sobre la negativa de Jon Rahm a firmar el acuerdo propuesto por el DP World Tour para saldar sus sanciones, Rose se mostró pragmático. El inglés destacó que, de los ocho jugadores a los que se les ofreció el trato, siete lo aceptaron, lo que marca un «precedente bastante decente de que el trato que proponían no era indignante».
Rose expresó su deseo de que el español solucione su situación para poder defender los colores de Europa: «Me gustaría ver a Jon pagar sus multas, sin duda, y ser parte de la Ryder Cup». Aunque reconoció y aplaudió el éxito deportivo y económico que Rahm está cosechando en LIV Golf, le envió un claro mensaje sobre sus prioridades: «Yo simplemente lo vería como un coste de hacer negocios para Jon. Para mí, estar en la Ryder Cup es algo más que dinero».
No obstante, Rose empatizó parcialmente con el español, reconociendo que Rahm «podría tener razón» al quejarse de que el Tour le obligue a jugar eventos adicionales. Rose sugirió que debería buscarse un «punto intermedio», pero dejó claro que «pagar sus multas es obviamente el paso número uno».
La Ryder Cup: Jugar sigue siendo el «objetivo final»
Sobre la reciente confirmación de Luke Donald repitiendo como capitán europeo, Rose desveló que el circuito lo tanteó para el puesto, pero él consideró que la prioridad la tenía Donald tras el «increíble trabajo» realizado en los últimos años.
A sus 45 años, Rose descarta por ahora la capitanía porque su meta principal es estar dentro de las cuerdas. «Todavía creo que puedo jugar en una o dos o más [ediciones]», afirmó el campeón olímpico. Tras recibir el consejo de antiguos capitanes y compañeros de que «nada supera el hecho de jugar», Rose aseguró que clasificar por méritos propios para la próxima edición sigue siendo su «objetivo final».
El futuro del DP World Tour
Como miembro del circuito europeo, Rose también reflexionó sobre la situación actual del DP World Tour y su alianza con el PGA TOUR. Aunque manifestó su esperanza de que el circuito europeo siga siendo «viable y fuerte», reconoció con honestidad la dependencia económica actual: «El PGA TOUR obviamente tiene que respaldar al European Tour en este momento, sin duda».
Sobre su propia planificación, el inglés explicó que su estrategia actual consiste en asegurar su estatus en el PGA TOUR de enero a agosto, para después centrar su atención en cumplir con sus obligaciones en el European Tour. Sin embargo, admitió la dificultad de planificar a largo plazo hasta que no haya claridad sobre cómo será la estructura conjunta de ambos circuitos en los próximos años.