La primera ronda del Masters de Augusta 2026 fue una jornada para olvidar para Jon Rahm. El español, campeón del torneo en 2023 y uno de los grandes favoritos al llegar a Georgia, firmó una tarjeta de 78 golpes (+6) que lo deja en la posición 73, muy lejos del corte y con una montaña por escalar si quiere seguir en competición.
Una ronda lastrada por los errores
Rahm, que salió al campo por la tarde, nunca encontró el ritmo en un día soleado y con condiciones ideales en el Augusta National. Su tarjeta incluyó cuatro bogeys, dos dobles bogeys y ningún birdie, un registro inusualmente pobre para un jugador de su calibre en un major.
Los problemas comenzaron pronto: tras un par en el primero, firmó un doble bogey en el segundo hoyo (par-5) después de enviar su segundo golpe al agua. A partir de ahí, el vasco acumuló errores en los greens y con los hierros, sin lograr rescatar ningún hoyo bajo par en toda la vuelta.
El punto más bajo llegó en el hoyo 13 (par-5), donde otro doble bogey tras dos golpes fallidos lo dejó sin opciones de remontar en esa vuelta. Rahm cerró con dos bogeys más en los últimos tres hoyos, completando una de sus peores actuaciones en un major.
Al finalizar la ronda, un Rahm visiblemente frustrado reconoció ante la prensa que «no tuve el control de la bola en ningún momento. Los golpes no salían como los había ensayado y en Augusta eso se paga muy caro». El español añadió que trabajará toda la noche con su equipo para ajustar el swing y salir a por todas en la segunda jornada.
Con este 78, Rahm se sitúa 11 golpes por detrás de los líderes Rory McIlroy y Sam Burns (ambos con 67, –5). Para superar el corte (que históricamente se fija en +3 o +4), el español necesitará una ronda excepcional el viernes, algo que él mismo ha demostrado ser capaz de hacer en el pasado, como su remontada de 2023.