No fue un buen día para los dos españoles que pasaron el corte en esta 90.ª edición del Masters de Augusta. Jon Rahm sigue sin encontrarse a sí mismo, pese a que comenzó con birdie al uno. Esperábamos esa remontada que nos había vaticinado que era posible. Incluso empezamos a creer en ello con el birdie del 2, pero enseguida volvieron los fantasmas y sumó bogey al 5, 11 y 14; el birdie del 15 ponía las cosas a la par, pero el bogey del 18 puso el 73 en su marcador y el +5 en la suma total, terminando en el puesto 48.º.
“Bueno, lo único bueno de un fin de semana como el de hoy, cuando las cosas no están bien o lo suficientemente bien, es que puedes empezar a intentar cosas, solo para ver cómo me siento. No es lo mismo dar bolas en la cancha de prácticas que luego salir al campo. Queda un día, veremos cómo sale”, comentaba Jon Rahm.
Sergio García (48.º, +5) tampoco es que estuviera especialmente feliz con su juego, aunque ya no habló de abandonar, sino de quizá adaptarse a la edad que tiene, un proceso por el que pasamos todos los humanos.
“Hoy le he pegado un poquitín mejor a la bola, y lo positivo, por buscar algo, es que hemos pasado el corte y estamos entre los 50 primeros, ¿no? Si mañana juego de pareja con Rahm, lo siento por él, tendrá que sufrirme 18 hoyos -ironizó García-. La verdad es que sería bonito. Jugar con otro ganador de un Masters y español encima y con Jon, que es buen amigo. Pero bueno, veremos a ver cómo acaba la cosa”.