Cualquiera que comprenda las exigencias de competir en el icónico Shinnecock Hills Golf Club puede ver claramente la magnitud del desafío que se está desarrollando en la 126ª edición del U.S. Open. Wyndham Clark ha desafiado a la historia y a los elementos para afianzar su posición en lo más alto de la clasificación.
El dominio y la supervivencia del líder
A pesar de que el diseño de William Flynn es famoso por su volatilidad y por haber doblegado en el pasado a líderes de 36 hoyos como Greg Norman, Phil Mickelson y Dustin Johnson, Clark mantuvo la compostura.
- El campeón de 2023 firmó una tarjeta de 70 golpes (par) para construir una impresionante ventaja de seis impactos de cara al domingo.
- Con esta actuación, busca convertirse en el primer jugador en ganar liderando de principio a fin desde que Martin Kaymer lo lograra en Pinehurst en 2014.
- Su liderato se sustentó en un extraordinario juego corto y recuperaciones providenciales (scrambling), salvando el par en los hoyos 7, 9, 10, 11, 13 y 17. Clark logró salvar 7 de 9 situaciones comprometidas el sábado.
- El momento más brillante de su ronda llegó en el hoyo 16 (par 5), donde conectó una espectacular madera 3 desde 275 yardas para dejarse un putt de 4 pies y anotar el único eagle de la semana en ese hoyo.
La feroz persecución bajo presión
El grupo de perseguidores, aunque a distancia, cuenta con nombres estelares dispuestos a aprovechar cualquier error en la jornada final.
- Scottie Scheffler: El número uno del mundo superó un inicio de dos bogeys consecutivos para firmar un 69, cerrando los segundos nueve hoyos en 32 golpes. Scheffler, que busca la victoria para completar el Grand Slam de su carrera y cumplirá 30 años el domingo, jugará junto a Clark en el grupo final a las 2:30 p.m.
- Sahith Theegala: Empatado con Scheffler con un acumulado de 209 golpes (-1), firmó un 70 tras dejar su golpe de aproximación de 117 yardas en el hoyo 18 a un solo pie del agujero. Theegala intenta resurgir tras una temporada 2025 plagada de lesiones en el cuello y los oblicuos.
- Tom Kim: El surcoreano, que llegó al torneo en el puesto 141 del mundo tras una mala racha de dos años, firmó un 72 tras una ronda de altibajos con cuatro birdies y seis bogeys. Celebrará su 24º cumpleaños durante la ronda final.
- Sam Stevens: Completando el cuarteto que se encuentra con 1 bajo par, Stevens firmó una tarjeta de 72 impactos en la tercera jornada.
El implacable desafío del campo
Las condiciones meteorológicas y el diseño del campo pusieron al límite a los mejores jugadores del mundo.
El viento sopló con ráfagas que superaron las 40 mph a primera hora del día. Aunque el viento amainó posteriormente, los greens se endurecieron drásticamente, incrementando la tensión. La media de golpes de la jornada se disparó hasta 73.61, siendo la más alta de todo el campeonato. De hecho, la jornada comenzó con 10 jugadores bajo par y terminó con apenas cuatro.
La gran proeza del sábado la protagonizó Emiliano Grillo. El argentino entregó la mejor tarjeta del día con un brillante 67 (-3), lo que le permitió escalar desde el puesto 46 hasta un empate por la sexta posición con el par del campo (210 golpes). Cabe destacar que solo Grillo y Scheffler lograron bajar del par durante la tercera ronda. En ese mismo escalón del par total también resisten figuras como Xander Schauffele (73), Keith Mitchell (70) y Sam Burns (71).