Las juntas directivas del PGA TOUR han aprobado las recomendaciones del Comité de Futura Competición para implementar un nuevo modelo de torneo que debutará en la temporada 2028. Esta renovada estructura se basará en la meritocracia e incluirá un sistema formal de ascensos y descensos entre dos divisiones principales: la PGA TOUR Championship Series y la PGA TOUR Challenger Series.
Según Brian Rolapp, CEO del PGA TOUR, este modelo ofrece vías más claras, mayores incentivos y más consistencia al reunir a los mejores jugadores del mundo para competir entre sí.
PGA TOUR Championship Series: La división de élite
Esta serie principal ofrecerá un calendario regular para los mejores golfistas, desarrollándose aproximadamente entre febrero y agosto. Sus características más destacadas son:
- El calendario contará con unos 23 o 24 eventos, incluyendo THE PLAYERS Championship, los majors y torneos internacionales por equipos como la Ryder Cup y la Presidents Cup.
- Las bolsas de premios serán de al menos 20 millones de dólares por torneo.
- Los torneos tendrán cuadros de aproximadamente 120 jugadores, eliminando las listas de alternos y las exenciones de patrocinadores.
- Cada evento de la temporada regular se disputará a 72 hoyos, con un corte a los 36 hoyos para los 65 mejores y empatados.
- La postemporada será rediseñada, introduciendo el formato match play y rotando la sede del TOUR Championship por diferentes campos de prestigio.
- Los mejores jugadores tendrán acceso a una serie limitada de eventos internacionales de alto nivel en otoño, organizados en colaboración con el DP World Tour.
PGA TOUR Challenger Series: El principal camino de acceso
Diseñada como la vía de promoción para alcanzar la serie de élite, la Challenger Series se jugará de forma simultánea a la división principal y ofrecerá grandes oportunidades:
- Estará compuesta por al menos 20 eventos celebrados en sedes que tradicionalmente han albergado torneos del PGA TOUR.
- Las bolsas de premios alcanzarán un mínimo de 4 millones de dólares.
- Los torneos contarán con aproximadamente 144 jugadores y se disputarán a 72 hoyos con un corte a los 36 hoyos para los 65 mejores y empatados.
- Unos siete de estos torneos se jugarán durante las semanas de descanso de la Championship Series, ofreciendo mayores beneficios y exposición mediática.
- Los jugadores que compitan en la Championship Series no serán elegibles para participar en los eventos de la Challenger Series.
Sistema de puntos, ascensos y descensos
Para hacer el formato más intuitivo para los aficionados y medios, el PGA TOUR implementará nuevos sistemas de puntos separados para cada serie, de modo que los puntos solo se sumarán en la división en la que se compita. Las reglas de movilidad entre ambas categorías serán las siguientes:
- Permanencia y descensos: Al menos los 90 mejores clasificados (de un total aproximado de 130 jugadores) de la Championship Series mantendrán su tarjeta para la siguiente temporada, mientras que el resto correrá el riesgo de descender.
- Ascensos regulares: Un mínimo de 20 jugadores de la Challenger Series ascenderán a la división principal para la temporada siguiente.
- Ascensos inmediatos: Los competidores de la Challenger Series podrán subir de categoría automáticamente si ganan múltiples eventos de su circuito en una misma temporada o si conquistan un major.
- Serie de «Última oportunidad»: Se disputarán entre cuatro y seis eventos en otoño donde se pondrán en juego plazas limitadas para la Championship Series, permitiendo a los jugadores mejorar o retener su estatus.
El circuito mantendrá además su habitual Torneo de Clasificación anual (Q-School) para proporcionar acceso general a todo el ecosistema del PGA TOUR. Brian Rolapp concluyó señalando que la organización se centrará ahora en finalizar los detalles de este modelo para prepararse de cara a su implementación en 2028.