LIV Golf, se encuentra al borde del colapso financiero y podría solicitar la protección por bancarrota a partir de la semana del 7 de septiembre de 2026. Según informes adelantados por el Financial Times, la decisión responde a la inminente retirada del apoyo financiero por parte del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), que pondrá fin a su compromiso al concluir la actual temporada de 2026.
La postura del Fondo de Inversión Pública (PIF)
Desde su creación en 2022, el PIF ha inyectado más de 5.000 millones de dólares en la liga. Sin embargo, la estrategia de gasto masivo ha resultado insostenible. En el escenario de la quiebra, el Financial Times señala que el PIF únicamente aportaría un préstamo de «deudor en posesión» (DIP) por un valor inferior a los 100 millones de dólares para mantener las operaciones durante el proceso judicial, sin ofrecer ningún compromiso de capital adicional a futuro. El fondo soberano busca una «entrega de testigo limpia«, desligándose de las operaciones futuras de la liga.
Situación de los jugadores y contratos multimillonarios
La crisis de liquidez está afectando de lleno a las superestrellas que abandonaron el PGA Tour atraídas por contratos garantizados masivos.
- Acuerdos a la baja: Los jugadores con pagos garantizados más allá de 2026 han comenzado a recibir ofertas de liquidación que representan apenas unos «centavos por cada dólar» de lo que se les adeuda.
- El dilema de las estrellas: Figuras como Jon Rahm (quien sigue esperando una parte de las nueve cifras de su cuota de firma de 300 millones) y Bryson DeChambeau tendrán que tomar una decisión inminente. Según el proceso de reestructuración, los golfistas se dividirían en tres grupos: los que aceptan el acuerdo a la baja y se unen al nuevo modelo de liga, los que cobran la compensación reducida y se marchan, y los que rechazan las condiciones para reclamar el valor total de sus contratos en los tribunales como acreedores no garantizados.
«LIV 2.0» y el futuro a corto plazo
LIV Golf no planea una disolución total, sino una transición forzosa hacia un modelo operativo mucho más reducido que internamente denominan «LIV 2.0».
| Aspecto | Situación Actual | Proyección (LIV 2.0) |
| Estructura Operativa | Recortes drásticos (despidos de hasta el 90% de la plantilla en agosto). | Modelo reducido con cerca de 10 torneos a nivel global y mayor peso del capital privado. |
| Búsqueda de Inversores | Negociaciones activas con firmas de capital privado como BC Partners y Liberty Strategic Capital. | BC Partners evalúa la posibilidad de invertir hasta 300 millones de dólares, analizando los 5.000 millones en pérdidas operativas netas que LIV ha acumulado en EE. UU. y el Reino Unido. |
| Propiedad | Control total de LIV/PIF. | Transición hacia un modelo donde los propios jugadores podrían tener participaciones mayoritarias en el capital. |
Además de los conflictos contractuales con los golfistas, el proceso de quiebra se enfrenta a múltiples demandas de proveedores de torneos por impagos de honorarios. Se espera que el caso se presente formalmente en el tribunal de distrito federal de Nueva Jersey.