A pesar de que los estadounidenses llenaron el marcador de números rojos en dos ocasiones durante la jornada del sábado, el Equipo Internacional no se amedrentó y logró reponerse tanto en la sesión matinal como en la vespertina para establecer una ventaja de tres puntos en la Presidents Cup. Esta es apenas la cuarta vez desde que comenzó el torneo en 1994 que el combinado Internacional, que solo cuenta con una victoria en su palmarés, lidera la competición antes de los 12 partidos individuales decisivos del domingo.
Remontadas con sabor a victoria para los Internacionales
El guion se repitió en ambas sesiones: Estados Unidos llegó a ir por delante en todos los partidos durante los primeros nueve hoyos, pero los Internacionales lucharon con tenacidad para revertir la situación. En los Four-balls de la mañana, aunque los estadounidenses ganaron la sesión por 2,5 a 1,5, el capitán internacional Geoff Ogilvy lo sintió como un pequeño triunfo tras haber estado en desventaja en todos los cruces.
- Min Woo Lee, clave en la reacción: El australiano fue protagonista en ambas sesiones. Por la mañana, formando pareja con Sungjae Im, remontó una desventaja de 2 abajo frente a Justin Thomas y Jackson Koivun para rescatar un valioso empate. Por la tarde, en los Foursomes, Lee y Ryan Fox superaron un déficit inicial para doblegar a Sam Burns y Wyndham Clark.
- El golpe de gracia de Conners: El clímax de la jornada en el recorrido número 3 del Medinah Country Club llegó en el green del hoyo 18, donde Corey Conners embocó un putt de par de 6 pies rodeado por ambos equipos. Este acierto culminó la heroica remontada de Conners y Nick Taylor, quienes perdían por 3 abajo en el hoyo 10 y terminaron venciendo por 1 arriba a Jacob Bridgeman y Russell Henley.
«El Equipo de EE. UU. jugó muy bien todo el día… Que los chicos lograran de alguna manera remontar y arañar dos puntos de eso y dividir la sesión (de la tarde) fue increíble», destacó Ogilvy. La ventaja actual es la más amplia para los Internacionales desde la edición de 2003 en Sudáfrica (que terminó en empate) y no lideraban el torneo de cara al domingo desde 2019 en Royal Melbourne, donde los estadounidenses terminaron remontando bajo el liderazgo de Tiger Woods.
La dupla letal de EE. UU. y el sorpresivo descanso de Scheffler
El gran motor del equipo estadounidense el sábado fue la pareja formada por Cameron Young y Chris Gotterup, quienes se mostraron absolutamente imparables.
- En la sesión matinal, ganaron los primeros cuatro hoyos para vencer a Conners y Taylor por 2 y 1.
- En la tarde, arrasaron a Sungjae Im y Adam Scott por 6 y 4 (el partido más corto de la semana) tras ponerse 5 arriba en tan solo siete hoyos.
La gran sorpresa táctica de la jornada la dio el capitán estadounidense, Brandt Snedeker, al dejar en el banquillo a Scottie Scheffler durante la sesión vespertina, a pesar de que el número uno del mundo había jugado los cinco partidos en las dos últimas competiciones por equipos. Snedeker justificó su decisión argumentando que Scheffler no puede ganar los 15 puntos por sí solo: «Reté a los chicos esta tarde a salir y ser ese equipo que necesitamos que sean».
Un domingo decisivo en un ambiente ensordecedor
Ambos equipos tendrán que lidiar ahora con la inmensa presión de los partidos individuales, un formato que históricamente favorece a los estadounidenses, y con un público de Chicago extremadamente ruidoso.
- Min Woo Lee confesó que jugar sin recibir aplausos al embocar los putts es una experiencia muy diferente a la de cualquier otro torneo, obligando al equipo a apoyarse fuertemente entre sí.
- La euforia y el bullicio de los aficionados llegaron a tal punto que un voluntario tuvo que recuperar la dentadura postiza de un espectador, la cual salió volando de su boca desde la terraza superior de una carpa de hospitalidad en el hoyo 10.
El desafío para el Equipo Internacional es culminar el trabajo y cerrar una Presidents Cup que Estados Unidos ha ganado en sus últimas 10 ediciones. Para el domingo, los Internacionales contarán con el regreso de Nico Echavarria (quien no ha ejecutado un golpe oficial desde el jueves) y Christiaan Bezuidenhout, ya que ambos descansaron durante todo el sábado. «Tenemos que agachar la cabeza y jugar por una gran oportunidad mañana«, concluyó Ogilvy.