Rory McIlroy ha asestado un golpe casi definitivo al Masters de Augusta 2026. El norirlandés, defensor del título tras su victoria en 2025, completó una segunda ronda de ensueño con 65 golpes (-7) que le permite encarar el fin de semana con una ventaja récord de seis golpes sobre sus inmediatos perseguidores, Patrick Reed y Sam Burns, ambos en -6.
Una brecha sin precedentes
Con 132 golpes totales (-12), McIlroy ha establecido la mayor ventaja a 36 hoyos en la historia del Masters, superando cualquier marca previa en un torneo cuya primera edición se celebró en 1934 y cumple su 90.ª edición este año. Solo Henry Cotton, en el British Open de 1934 (nueve golpes), y Brooks Koepka, en el PGA Championship de 2017 (siete), habían abierto una brecha superior en un major.
El norirlandés se quedó a dos golpes de los 130 que Jordan Spieth, en 2015, mantiene como referencia absoluta en Augusta. Su 65 fue la mejor vuelta del día en un campo que se jugó notablemente más fácil que el jueves: la media de golpes bajó de 74,648 a 72,846, casi dos golpes de diferencia.
Remontada espectacular
McIlroy, que comenzó la jornada compartiendo liderazgo, tomó el control definitivo en los nueve segundos. Tras un inicio titubeante con un bogey en el 1, respondió con autoridad: firmó seis birdies en siete hoyos, incluyendo un chip-in para birdie en el 17 que desató a la «patrons», y cerró con otro birdie en el 18 para redondear una tarde magistral.
«Este campo te recompensa con oportunidades si eres paciente», declaró McIlroy tras su ronda, consciente de que su ventaja histórica no garantiza nada en un campo donde cualquier cosa puede ocurrir.
Españoles, lejos de la pelea
La jornada fue dura para los representantes españoles. Jon Rahm mejoró con un 70 (-1) pero sigue en 46.º lugar a 14 golpes de McIlroy. Sergio García, tras un 75 (+4), es 45.º a 15 golpes del líder. Por su parte, José María Olazábal, a pesar de su gran actuación el jueves, firmó 79 golpes y no superó el corte, poniendo fin a su participación en esta edición.
El corte se estableció en +4, reduciendo la participación de 91 a 54 jugadores. Entre los eliminados destaca Bryson DeChambeau, quien firmó un triple bogey en el 18 que le costó la clasificación.
McIlroy disputa su 18.º Masters y busca convertirse en el cuarto jugador de la era moderna en ganar consecutivamente en Augusta, uniéndose a Jack Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods en ese exclusivo club. Su dominio absoluto a estas alturas del torneo deja claro que el norirlandés llega en un estado de forma excepcional, pero en Augusta la historia ha demostrado que hasta el domingo todo está por escribirse.