22 de junio de 2026

Wyndham Clark conquista Shinnecock Hills de principio a fin y se corona bicampeón del U.S. Open

Ganar un U.S. Open liderando desde la primera hasta la última ronda es una de las hazañas más complejas del golf debido a la extrema presión mental y la volatilidad del campo. Wyndham Clark se ha convertido en el noveno jugador en los 126 años de historia del torneo en lograr la victoria de principio a fin (wire-to-wire), uniendo su nombre al de leyendas como Tiger Woods, Rory McIlroy, Ben Hogan y Walter Hagen.

El estadounidense resistió la presión de la jornada final en Shinnecock Hills para asegurar su segundo título de la cita de la USGA tras el conquistado en 2023.

Una victoria con sabor a redención

A pesar de salir el domingo con una imponente ventaja de seis golpes, el camino hacia la victoria no fue una línea recta. Clark tuvo que compartir el partido estelar con el número uno del mundo, Scottie Scheffler, quien celebraba su 30º cumpleaños en el Día del Padre arropado por una afición totalmente volcada a su favor.

  • El bache inicial: La presión pareció hacer mella en Clark durante la primera mitad del recorrido, cometiendo tres bogeys en los primeros siete hoyos, lo que sembró las dudas y abrió la puerta a sus perseguidores. Sin embargo, salvó la situación en los hoyos 4 y 6 embocando vitales putts para par de 15 y 10 pies, respectivamente.
  • El momento clave en el 16: Tras enviar su salida al espeso fescue del hoyo 16 (par 5), Clark se rehízo firmando un descomunal putt de birdie desde 25 pies. Fue su quinto putt embocado desde más de 20 pies en la semana, liderando al plantel en esta estadística.
  • El desenlace en el 18: Tras un costoso tres-putts en el hoyo 17 que redujo su ventaja a la mínima expresión, Clark envió su segundo golpe en el hoyo 18 desde el rough derecho hasta la plataforma inferior del green, a 52 pies de la bandera. Con nervios de acero, ejecutó un fantástico primer putt de aproximación que se detuvo a solo 9 pulgadas, garantizando el par y el triunfo por un golpe.

Clark firmó una tarjeta final de 73 golpes (+3) para un acumulado de 4 bajo par (276). Con esta cifra igualó el resultado total más bajo en un U.S. Open celebrado en este campo, establecido por Retief Goosen en 2004. Además, se convirtió en el tercer jugador consecutivo en Shinnecock Hills que logra allí el segundo U.S. Open de su carrera, siguiendo los pasos del propio Goosen (2004) y de Brooks Koepka (2018).

«El primero fue el gran paso de saber que podía hacerlo, pero este ha tenido mucho de redención», confesó Clark, aludiendo a un durísimo año 2025 en el que su juego y sus emociones entraron en crisis tras un desafortunado incidente en Oakmont. «Es increíble lo que puede cambiar en un año».

Burns mete presión y Scheffler se encalla

El gran ataque del día llegó por parte de Sam Burns, quien partía a siete golpes de la cabeza en el cuarto penúltimo partido. Burns firmó una espectacular tarjeta de 67 golpes (-3) con cuatro birdies en sus primeros ocho hoyos. Aunque un bogey en el 9 frenó su ritmo, un birdie en el 16 lo colocó al acecho. Dispuso de opciones de birdie en el 17 (desde 10 pies) y en el 18 (desde 17 pies), pero no entraron, finalizando en segunda posición en solitario y encadenando su tercer top 10 consecutivo en este Major.

El surcoreano Tom Kim, que accedió al torneo mediante las fases previas de clasificación tras haber caído al puesto 141 del ranking mundial, completó el podio con un total de 279 golpes (-1) tras firmar el par (70) el domingo. Burns y Kim fueron los únicos jugadores, junto al campeón, en terminar el torneo bajo el par del campo.

Por el contrario, Scottie Scheffler no encontró nunca el ritmo necesario para asaltar el liderato y completar el Grand Slam de su carrera. Un bogey de salida tras pasarse el primer green marcó el tono de una jornada gris para el texano, que entregó un 73 (+3) para acabar empatado en la cuarta posición con el par del campo (280). El propio Scheffler elogió el tramo final de Clark: «Tuvo agallas en el tramo final. Demostró de qué está hecho. Es un jugador de recuperaciones muy infravalorado y hoy se vio en los lugares desde donde salvó los pares».

Victoria contra los elementos y la grada

El triunfo de Clark tuvo un mérito añadido: gestionar la hostilidad de los aficionados neoyorquinos, que llegaron a abuchear algunos de sus golpes de forma inusual y a celebrar sus errores para espolear a Scheffler. «Definitivamente no querían que ganara», apuntó Clark. «Fue duro, pero a veces es bonito asumir el papel de víctima. Cada vez que alguien me decía algo negativo, lo reemplazaba en mi mente con algo positivo».

En la celebración, Clark se fundió en un emotivo abrazo con su caddie David Pelakoudis, su psicóloga Julie Elion, su novia Emily Tanner y su padre, Randall Clark, quien voló a última hora desde Denver para darle una sorpresa en el Día del Padre. El campeón también recordó con emoción a su madre, Lise, fallecida hace 13 años a causa de un cáncer de mama, completando un círculo perfecto diez años después de comenzar su andadura profesional.

Consulta aquí la clasificación.

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