El equipo de Estados Unidos reescribió la historia en la jornada final de la Presidents Cup celebrada en el Medinah Country Club, sobreponiéndose a un déficit de tres puntos para completar la mayor paliza en la sesión de individuales de la historia del torneo. El conjunto estadounidense se impuso en nueve de los 12 partidos individuales y empató el último cuando el título ya estaba resuelto, sellando una victoria final por 17-13 y levantando el trofeo por undécima edición consecutiva.
Una remontada histórica en domingo
El capitán estadounidense, Brandt Snedeker, pasó de culparse por la desventaja acumulada en las jornadas de parejas a presenciar una exhibición arrolladora de sus jugadores en los partidos individuales. La jornada contó con la presencia en el primer tee del presidente Donald Trump, presidente honorario del torneo, quien dedicó unas breves palabras antes del inicio («Va a ser un partido de golf muy interesante») y estuvo presente en la entrega del trofeo.
Aunque los fantasmas de la Ryder Cup de 2012 en este mismo escenario sobrevolaron el ambiente, la historia fue muy diferente esta vez gracias al apoyo incondicional del público local. «Les dije a los chicos anoche que aquí pasan cosas raras. Medinah tiene un historial de cosas raras», declaró Snedeker, quien formó parte de aquel equipo derrotado en 2012. «Y efectivamente, salieron a dejarse la piel. Estoy muy orgulloso de ellos».
Koivun, Cantlay y el punto decisivo de Bridgeman
El vuelco en el marcador se fraguó en la segunda mitad de los recorridos, donde varios jugadores estadounidenses dieron la vuelta a partidos cruciales:
- La gesta del novato Jackson Koivun: Con solo 21 años (campeón de la Walker Cup hace un año, campeón universitario con Auburn hace cuatro meses y ganador en el PGA TOUR), Koivun perdía por 2 abajo tras 10 hoyos ante Si Woo Kim, el mejor jugador internacional de la semana. El joven ganó tres hoyos consecutivos para dar la vuelta al marcador y embocó una gran salida e impecable hierro en el 18 para certificar su victoria por 2 arriba. «El chico es especial, es diferente», elogió Snedeker.
- El momento de Cantlay: Patrick Cantlay volvió a ser decisivo en un evento por equipos al embocar un impresionante putt de birdie desde casi 60 pies en el par 3 del hoyo 16 ante Adam Scott.
- El punto del triunfo: Jacob Bridgeman amarró los 15.5 puntos necesarios para la victoria matemática. Tras ir 1 abajo a falta de tres hoyos, le dio la vuelta a su enfrentamiento contra Min Woo Lee y embocó un putt de par de 3 pies en el 18 para ganar por 1 arriba.
Gran gesto de deportividad de Scheffler y la mirada a Australia
La jornada también dejó victorias de Cameron Young, Justin Thomas, Chris Gotterup y Collin Morikawa, además de un destacado gesto de deportividad por parte de Scottie Scheffler. Durante el backswing de Nico Echavarría, un espectador gritó desde la grada, provocando que al colombiano se le soltara el driver y mandara la bola a la derecha. Scheffler reprimió duramente al aficionado y, tras fallar su propio putt para birdie, le concedió a Echavarría un putt de par de 30 pies en una muestra de caballerosidad antes de terminar ganando su partido.
Por su parte, el capitán internacional Geoff Ogilvy reconoció la superioridad rival en el formato individual: «Es algo muy difícil ganar a Estados Unidos en los individuales en su país. Son grandes jugadores y el público salió a apoyarlos… Empezaron el día con mucho por hacer y todos jugaron genial«.
El equipo internacional tendrá que reorganizarse para la próxima edición de la Presidents Cup, que se celebrará dentro de dos años en el campo de Kingston Heath, en Australia.