Ha tardado algo más de lo previsto en llegar pero ya está aquí, y promete espectáculo y guerra a partes iguales. El bueno de Rory McIlroy ha hecho acto de aparición en la ronda final del DP World Tour de Dubái entrando como un trolebús, sin pedir permiso y arrasando todo a su paso.
El norirlandés se ha colocado, casi sin avisar, en lo más alto de la clasificación al término de la tercera jornada, ofreciendo un 68 en la tercera vuelta para encaramarse al primer puesto con -13 de acumulado y empatar con el noruego Rasmus Neergaard-Petersen.
Ambos serán los rivales a batir este domingo, saldrán últimos y sabiendo lo que van haciendo todos por delante, y esperando ver quién se suma a la fiesta para que no sea simplemente un cara a cara.
Por detrás a un golpe aprieta Haotong Li tras terminar con 66 impactos (ocho birdies y dos bogeys), cabeza visible de un grupo en el que, con -12, están también Justin Rose, Ludvig Aberg, Matt Fitzpatrick, Rasmus Hojgaard, Tyrrell Hatton, Tommy Fleetwood, Laurie Canter y también nuestro representante más regular, Ángel Ayora, quien sigue sumando buenas actuaciones y buenos comentarios.
El español terminaba la jornada repitiendo 67 golpes combinando en su tarjeta un eagle en el hoyo 14, cinco birdies y solo dos bogeys (hoyos 11 y 18), y se dejaba todas las opciones abiertas y todas las cartas sobre la mesa para soñar. Licencia tiene para ello.
Eso sí, haga lo que haga ya ha dejado una magnífica impresión en el East Course de Jumeirah y «que le quiten lo bailado», porque esta semana ha sido la punta de lanza del equipo español. La nota de sobresaliente ya la tiene, pero querrá buscar la matrícula de honor.
El resto de españoles empatan bastante más abajo con -1 de acumulado. Aquí están Jorge Campillo con 73 golpes y Eugenio Chacarra con los mismos golpes, mientras que Nacho Elvira sigue en la base de la clasificación con otro mal día de 75 impactos.