En su primera aparición pública significativa de 2026, Tiger Woods ha rebajado las expectativas sobre un retorno inminente a la competición de alto nivel. Hablando en la previa de un encuentro de la liga TGL esta semana, la leyenda del golf se mostró cautelosa sobre su físico, aunque contundente en su faceta de directivo respecto al «caso Koepka».
«Oxidado» y sin fecha de vuelta
Woods, quien se sometió a su séptima cirugía de espalda (un reemplazo de disco) el pasado octubre de 2025, confesó que el proceso de recuperación está siendo más lento de lo que sus seguidores desearían.
«Estoy bastante oxidado», admitió Woods ante los micrófonos. «Los médicos me han dado luz verde para golpear hierros cortos y medios, pero nada más allá de eso. Todavía no estoy pegando con el driver».
El californiano, que celebró su 50 cumpleaños a finales de diciembre, reconoció que la edad es un factor ineludible en esta nueva rehabilitación: «Mi preparación va a tener que ser diferente a la de otros procedimientos del pasado. Tengo que ser mucho más paciente conmigo mismo. Me duele todo más rápido, supongo que porque tengo 50 años. Es lo que hay».
Aunque ahora es elegible para el PGA Tour Champions (circuito senior), Woods dejó claro que está «lejos» de tomar decisiones sobre su calendario competitivo para 2026.
Luz verde al retorno de Brooks Koepka
Más allá de su salud, el foco mediático se centró en su opinión sobre el regreso de Brooks Koepka al PGA Tour tras abandonar el circuito LIV, una maniobra que ha sacudido los cimientos del golf mundial este enero.
Como miembro clave de la junta directiva del PGA Tour, Woods reveló que trabajó intensamente durante las vacaciones navideñas para gestionar la solicitud de readmisión de Koepka, recibida el 23 de diciembre. Tiger defendió el acuerdo, que impone sanciones económicas y vetos en bonificaciones a Koepka, pero le permite competir.
«Recuperamos a un jugador que es, probablemente, uno de los tres mejores de su generación», argumentó Woods. «Él quería volver y eso dice mucho sobre hacia dónde se dirige el PGA Tour».
Ante las críticas sobre si es justo permitir la vuelta de jugadores que se marcharon a la competencia, Woods fue tajante y apeló a la meritocracia pura:
«Koepka va a jugar torneos de campo completo (full-field), pero tendrá que ganarse el acceso a los eventos designados (Signature Events). Si es bueno, es bueno. Si juega genial, jugará genial. Si gana torneos, gana torneos. No hay ninguna razón para frenarlo».
El nuevo escenario
Con Koepka programado para debutar a finales de este mes en el Farmers Insurance Open, y Woods todavía en la fase inicial de pegar hierros cortos, los caminos de ambas estrellas parecen distintos a corto plazo. Mientras uno busca redención y victorias inmediatas tras su paso por el LIV, el otro lucha su batalla habitual contra el cuerpo para regalar al golf, quizás, un último baile.