En una semana convulsa para el golf mundial, marcada por el sorprendente retorno de Brooks Koepka al PGA Tour, Jon Rahm ha salido al paso para enviar un mensaje de estabilidad: su futuro inmediato y su compromiso siguen ligados a LIV Golf y a su equipo, Legión XIII.
Un «No» rotundo a la oferta de retorno
El golfista vasco, actual capitán de Legión XIII y una de las figuras centrales de la liga saudí, ha sido tajante ante la prensa esta semana. A pesar de que el PGA Tour abrió una «ventana de retorno» excepcional el pasado lunes —diseñada para campeones de Majors como él—, Rahm ha descartado activamente la posibilidad.
«No tengo planes de irme a ningún lado», declaró Rahm en la conferencia de prensa previa al inicio de la temporada de LIV. «Mi contrato y mi compromiso están aquí. Deseo lo mejor a Brooks en su nueva etapa, pero mi enfoque está en repetir éxitos con mi equipo y hacer crecer esta liga».
La negativa de Rahm se alinea con la de otras grandes estrellas como Bryson DeChambeau y Cameron Smith, quienes también han rechazado públicamente la oferta de amnistía del PGA Tour, que expira el próximo 2 de febrero.
Las razones de la permanencia
La decisión de Rahm no sorprende a quienes siguen de cerca la estructura de LIV, pero sí envía una señal potente sobre la división actual del golf. Para el español, existen barreras fundamentales para un hipotético regreso bajo las condiciones actuales:
- El Formato y el Equipo: Rahm se ha mostrado «ilusionado» con la temporada 2026 y defiende el modelo de equipos, del cual es una pieza clave.
- Las Condiciones del PGA Tour: El programa de retorno del circuito americano exige renunciar totalmente a LIV, pagar multas pendientes y aceptar una sanción de cinco años sin acceso a los bonos de equidad del Tour. Rahm, quien ha sido crítico con las multas del DP World Tour (cifradas en millones de euros), no parece dispuesto a aceptar condiciones que considere punitivas.
- Contrato Vigente: Habiendo firmado uno de los contratos más lucrativos de la historia del deporte a finales de 2023, romper dicho vínculo implicaría una complejidad legal y económica que el jugador no contempla.
El contraste con el «Caso Koepka»
La postura de Rahm destaca la singularidad del movimiento de Brooks Koepka. Mientras el estadounidense optó por pagar la multa y volver al redil del PGA Tour buscando «estar más cerca de casa» y competir semana a semana en Estados Unidos, Rahm mantiene su convicción en el proyecto global de LIV.
«Brooks tomó una decisión personal y familiar que respeto», comentó Rahm. «Pero cada uno de nosotros tiene prioridades diferentes. Yo estoy donde quiero estar ahora mismo».
¿Qué significa esto para el 2026?
Con Rahm confirmado en LIV, la temporada 2026 se perfila como otro año de «guerra fría» con batallas puntuales en los cuatro Majors. El vasco seguirá siendo la cara visible de la liga rebelde, mientras el PGA Tour recupera a Koepka pero falla en su intento de repatriar al grueso de las estrellas fugadas.
El mensaje desde el entorno de Rahm es claro: la puerta del PGA Tour puede estar abierta, pero por ahora, el León no tiene intención de cruzarla.