Tras poner fin a su exitosa relación profesional con Carlos Alcaraz, el ex número uno del mundo Juan Carlos Ferrero ha anunciado su incorporación al equipo del golfista malagueño Ángel Ayora, de 21 años, con un papel centrado en el trabajo mental y el desarrollo profesional del joven talento español.
El extenista valenciano Juan Carlos Ferrero, campeón de Roland Garros en 2003 y ex número uno del ranking ATP, ha dado un giro a su trayectoria al confirmar que se incorpora al equipo técnico del golfista español Ángel Ayora, una de las grandes promesas nacionales de este deporte. La noticia llega apenas un mes después de que se hiciera oficial la ruptura de su vínculo profesional con Carlos Alcaraz, a quien entrenó durante más de siete años y con quien alcanzó la cima del tenis mundial.
Ferrero asumirá el rol de coach mental, con el objetivo de aportar su amplia experiencia en la gestión de la presión, la competición individual y la alta exigencia del deporte profesional. El propio técnico ha explicado que su trabajo se centrará en “el aspecto mental y el desarrollo profesional” de Ayora, sin entrar en cuestiones puramente técnicas relacionadas con el swing o la preparación específica de golf.
Ángel Ayora, de 21 años, vive un momento clave en su carrera, consolidándose en el golf internacional tras rechazar una oferta para unirse al LIV Golf y apostar por su futuro en el PGA Tour. En este contexto, la incorporación de Ferrero se interpreta como una apuesta ambiciosa por reforzar su estructura de trabajo, que ya cuenta con el entrenador y caddie Juan Ochoa y con la representación de Javier Ballesteros, hijo de Seve, a través de All In Sports Group.
El anuncio se produjo a través de las redes sociales de Ferrero, donde el técnico se mostró “muy ilusionado por anunciar una nueva colaboración profesional para este 2026”, subrayando el potencial del joven golfista y la importancia del componente mental en un deporte tan exigente como el golf. El movimiento confirma el interés del extenista por explorar nuevos retos lejos de las pistas de tenis, pero manteniéndose ligado al alto rendimiento y a la élite deportiva.
Esta nueva aventura supone también el cierre definitivo de una etapa histórica junto a Alcaraz, con quien Ferrero conquistó títulos de Grand Slam y el número uno del mundo, y abre un capítulo inédito en la intersección entre tenis y golf, dos disciplinas donde el factor mental resulta determinante. Desde el entorno del golf español se interpreta la llegada de Ferrero al proyecto de Ayora como un impulso adicional en un momento de clara efervescencia para este deporte en España.