Tiger Woods no ha cerrado la puerta a participar en el próximo Masters de Augusta, un torneo que se celebrará en algo menos de dos meses. A pesar de que su futuro inmediato parece incluir casi todo menos jugar al golf, el cinco veces campeón del evento respondió con un rotundo «No» al ser preguntado si su participación a partir del 9 de abril estaba fuera de la mesa.
La leyenda del golf, que cumplió 50 años a finales del año pasado y ya es elegible para el PGA TOUR Champions, sigue dibujando un futuro incierto respecto a cuándo o dónde volverá a jugar, debido a que se está recuperando de su séptima cirugía de espalda, una operación de reemplazo de disco realizada en octubre. El año pasado marcó la primera vez en toda su carrera en la que no compitió en un solo torneo, tras someterse también a una cirugía en marzo de 2025 por la rotura del tendón de Aquiles.
Actualmente, no tiene una fecha prevista para su regreso y tampoco ha participado en los partidos bajo techo de la TGL. Aunque afirma que puede dar golpes completos, admite que no puede hacerlo todos los días «y no muy bien», además de señalar que su zona lumbar sigue dolorida y que, a su edad, «probablemente me tomará un poco más de tiempo. Mi cuerpo ha pasado por mucho», confesó Woods, asegurando que sigue intentándolo a diario para ganar fuerza y resistencia y así poder jugar nuevamente al más alto nivel.
De los campos a la sala de juntas
Hoy en día, el principal interés de Woods se encuentra en los despachos. Como miembro de la junta directiva del PGA TOUR y de PGA TOUR Enterprises, encabeza el «Comité de Competición Futura», cuyo objetivo es crear un modelo que cumpla la meta del CEO Brian Rolapp de tener menos torneos, pero más significativos, para los mejores jugadores.
Este trabajo administrativo le consume gran parte de su tiempo. Durante el transcurso de The Genesis Invitational, Woods comentó: «Pensé que pasaba muchas horas practicando en mi mejor momento. No se compara con lo que hemos hecho en la sala de juntas».
El comité está evaluando cambios importantes para hacer el modelo competitivo más atractivo, como la posibilidad de trasladar paradas destacadas de California, como Riviera y Torrey Pines, al mes de agosto como parte de la postemporada. El propio Woods confirmó que mover The Genesis Invitational a agosto «ciertamente está sobre la mesa». Asimismo, enfatizó que el mayor reto es crear el entorno adecuado para fomentar la llegada de la próxima generación de jóvenes estrellas.
La capitanía de la Ryder Cup en Irlanda, en modo de espera
Estas intensas horas de trabajo directivo suponen un obstáculo a la hora de decidir si será el capitán del equipo estadounidense para la Ryder Cup de 2027 en Irlanda. Woods ya rechazó el puesto hace dos años por considerar que no disponía del tiempo necesario para hacerle justicia al cargo.
La situación de cara a 2027 parece seguir en el aire. «Me han pedido mi opinión al respecto y aún no he tomado mi decisión», explicó Woods. El golfista aclaró que primero necesita descifrar el futuro de su propio circuito, un tema que le exige «horas tras horas todos los días», antes de saber si podrá dedicarle el tiempo necesario al Team USA y a todos los involucrados en la Ryder Cup.