El golfista Andrea Pavan, de 36 años , ha sido dado de alta del hospital una semana después de sufrir un grave y extraño accidente con un ascensor. El trágico suceso le obligó a retirarse del South African Open en Stellenbosch en la víspera del torneo.
El accidente ocurrió en el edificio donde el jugador había alquilado su alojamiento. Pavan llamó al ascensor, pero cuando dio el paso hacia el interior, la cabina no estaba, lo que provocó que cayera por el hueco desde una altura de tres pisos.
Lesiones graves y cirugía de emergencia
Tras la caída, Pavan fue trasladado de urgencia al hospital.
- Sufrió daños severos en el hombro y fracturas en varias vértebras, además de otras lesiones.
- La noche del pasado miércoles, tuvo que ser sometido a una cirugía de emergencia en su espalda y en el hombro derecho.
- Su esposa, Audra, voló inmediatamente desde Dallas, donde se encontraba con sus tres hijos, para estar a su lado en Sudáfrica.
El alta hospitalaria y un largo camino de rehabilitación
Este miércoles, Pavan compartió una actualización confirmando que había sido dado de alta del hospital. El jugador permanecerá en Sudáfrica durante cinco semanas más para continuar con su rehabilitación antes de volar a casa y seguir tratando su hombro, espalda, contusiones y lesiones secundarias.
Actualmente, se encuentra instalando en un alojamiento cercano al hospital, el cual fue amablemente facilitado por la familia del empresario sudafricano Johann Rupert.
En sus propias palabras, Pavan relató su asombro ante su evolución: «Se siente verdaderamente como un milagro poder caminar y empezar a hacer algunas actividades básicas, aunque a un ritmo muy lento y cuidadoso«.
Agradecimiento a la «gran familia» del golf
El golfista italiano se mostró abrumado por el apoyo recibido durante estos días tan difíciles.
- Agradeció profundamente al personal del Mediclinic Cape Town Hospital, incluyendo a los cirujanos y enfermeras.
- Destacó la ayuda del DP World Tour y del Sunshine Tour.
- Mencionó especialmente a los jugadores y caddies que fueron a visitarlo a la UCI mientras competían en el SA Open, asegurando que «¡realmente se sintió como una gran familia!».
«Dios ha contestado muchas oraciones, verdaderamente siento que Su mano está en mi recuperación», confesó Pavan. «El camino es muy largo, pero este pequeño paso se siente muy bien».