El tercer evento de la temporada de LIV Golf en Hong Kong ha estado a punto de perder a varios de sus protagonistas debido a la escalada bélica en Oriente Medio. Sin embargo, la intervención de Jon Rahm ha permitido que siete jugadores y un caddie logren llegar a tiempo al torneo mediante una odisea de viaje.
Atrapados por el conflicto y la «Operación Epic Fury»
La situación de varios golfistas que residen en Dubái se volvió crítica esta semana. Conseguir vuelos de salida desde los Emiratos Árabes Unidos se tornó extremadamente difícil debido a la guerra en curso en Irán y a las recomendaciones de evacuación emitidas por Estados Unidos y otros países para 14 naciones de Oriente Medio. Estas alertas se produjeron tras el inicio de la «Operación Epic Fury» por parte de las fuerzas estadounidenses e israelíes.
Ante este escenario, ocho jugadores inscritos en el torneo de Hong Kong se encontraban buscando desesperadamente una vía de escape desde Dubái para llegar a tiempo al inicio del evento el jueves.
La ruta directa de Rahm frente al desvío por Londres
Aunque LIV Golf había propuesto una alternativa de vuelo que implicaba viajar de Dubái a Londres y luego a Hong Kong, la estrella del circuito, Jon Rahm, ofreció una solución mucho más directa: envió un avión a la vecina Omán.
Según informó Alan Bastable de Golf.com el martes, los siete jugadores que aceptaron esta vía fueron Thomas Detry, Lee Westwood, Anirban Lahiri, Sam Horsfield, Tom McKibbin, Adrian Meronk y Caleb Surratt, a quienes se unió un caddie.
El trayecto requirió una logística compleja en plena noche:
- Los golfistas tomaron transporte terrestre desde Dubái hasta la frontera con Omán a altas horas de la noche.
- Allí, cambiaron a un transporte diferente que los llevó hasta la pista de aterrizaje donde esperaba el jet.
- El jet privado despegó poco después de la medianoche, hora local.
Finalmente, el grupo aterrizó en Hong Kong a las 11:22 a.m. hora local, apenas poco más de 24 horas antes de que comenzara la primera ronda en el Hong Kong Golf Club.