Hace 166 años, Old Tom Morris dio el primer golpe en Prestwick, iniciando la legendaria historia del campeonato más antiguo del golf. Este evento nació gracias a la iniciativa del conde de Eglinton y el coronel James Fairlie, quienes buscaban coronar a un sucesor para Allan Robertson. A lo largo de los años, miles de jugadores han intentado alcanzar la gloria, pero solo 91 golfistas han logrado inscribir su nombre en la historia.
Este año, la 154.ª edición de The Open reúne a 15 campeones que esperan revivir su mayor triunfo y a 141 aspirantes que buscan alcanzar el sueño de ganar.
Royal Birkdale: Un desafío espectacular moldeado por la naturaleza
El torneo regresa a Royal Birkdale, un campo justo pero exigente, famoso por las intimidantes dunas de arena que bordean sus calles. Históricamente, solo los más grandes logran triunfar aquí; la lista de campeones en este recorrido incluye a figuras de la talla de Peter Thomson (dos veces), Arnold Palmer, Lee Trevino, Johnny Miller, Tom Watson y Jordan Spieth.
El campo ofrece tanto peligro como belleza. Desde el tee del hoyo 11, los jugadores pueden disfrutar de una vista panorámica de 360 grados de las dunas y el Mar de Irlanda. El jugador local Tommy Fleetwood, nacido a apenas tres millas de distancia en Southport, no duda en afirmar que este es «muy posiblemente la mejor sede del Open».
Condiciones del campo y pronóstico del tiempo
El clima siempre juega un papel fundamental en este campeonato. En 2008, la última vez que alguien (Padraig Harrington) ganó el torneo en años consecutivos, Birkdale fue escenario de vendavales, frío inusual y lluvia persistente, provocando que ningún jugador lograra terminar bajo par.
Sin embargo, las condiciones de este año serán muy diferentes. El verano británico ya ha dejado dos olas de calor, y el pronóstico inicial augura temperaturas altísimas con algún posible chubasco fuerte y aislado. El clima seco ha transformado el inmaculado campo, cambiando su color verde a un tono rubio. Esto provocará que la bola ruede muy rápido por el terreno reseco, haciendo que el control desde el tee sea absolutamente vital.
Favoritos y grandes narrativas de la edición 2026
No ha habido un campeón que repita título desde que Ernie Els levantó la Jarra de Clarete por segunda vez en 2012, siendo los 12 ganadores posteriores campeones primerizos. La clase de 2026 llega repleta de talento e historias a seguir:
- Scottie Scheffler: El estadounidense intentará romper esa tendencia y revalidar el título que conquistó hace un año con cuatro golpes de ventaja en Royal Portrush. Aunque viene de fallar su primer corte en cuatro años durante el Scottish Open, aprovechó ese inesperado domingo libre para practicar y afinar sus habilidades en Birkdale.
- Rory McIlroy: Tras conseguir su segundo título del Masters el pasado mes de abril, el norirlandés tiene en la mira levantar su segunda Jarra de Clarete.
- Los ídolos locales: Tommy Fleetwood, que creció a cinco minutos del campo y solía colarse a jugar algunos hoyos con su padre, compartirá el protagonismo local con Matthew Baldwin, un miembro del club de Royal Birkdale que logró su plaza a través de la Clasificación Final.
- La esperanza de Inglaterra: Los jugadores ingleses buscan poner fin a una larga sequía: conseguir al primer ganador de su país desde Sir Nick Faldo en 1992, y el primero en un campo inglés desde Tony Jacklin en 1969. Además de Fleetwood, destacan nombres como Justin Rose (quien ganó la Medalla de Plata en este campo en 1998), Tyrrell Hatton, Matthew Fitzpatrick y Aaron Rai, reciente ganador del US PGA Championship.
- El poderío estadounidense: La armada de EE. UU. cuenta con jugadores muy peligrosos como Wyndham Clark (reciente campeón del US Open), Xander Schauffele (campeón de The Open en 2024) y Collin Morikawa (ganador en 2021). También son una gran amenaza Jordan Spieth (campeón en Birkdale en 2017), Chris Gotterup y Cameron Young.
- Las bazas de Europa: El continente europeo no corona a un campeón desde la victoria del irlandés Shane Lowry en 2019. Este año, las esperanzas están puestas en jugadores que llegan en gran estado de forma, como el español Jon Rahm, el noruego Viktor Hovland y el sueco Ludvig Aberg.