Con la llegada de la Solheim Cup del 11 al 13 de septiembre de 2026, competición que por primera vez se disputará en los Países Bajos, el campo de Bernardus Golf se prepara para poner a prueba a los equipos de Europa y Estados Unidos. Roel Verdonschot, profesional principal de Bernardus, ha identificado las claves de un recorrido donde el viento, el agua y la presión del formato match-play generarán momentos decisivos.
A lo largo de toda la semana, las superficies firmes, el rough impredecible y los vientos cambiantes exigirán a las jugadoras una gran capacidad de decisión y compromiso en cada impacto. Verdonschot destaca que estar más cerca del hoyo no siempre facilitará el siguiente golpe, especialmente debido a que la firmeza del terreno dificulta generar suficiente efecto en la bola para frenarla. Además, las tres secciones distintas del campo, enmarcadas por líneas de árboles, provocarán que el viento se perciba de forma diferente a medida que las golfistas avancen por el diseño de Kyle Phillips.
Los tres hoyos decisivos del recorrido
El profesional principal ha seleccionado tres hoyos concretos que tienen el mayor potencial para cambiar el impulso de los partidos:
Hoyo 6 (Par 3): Un objetivo estrecho rodeado de peligro
- Este hoyo resulta visualmente intimidante, ya que el golpe se ejecuta íntegramente sobre el agua hacia un green en península.
- Aunque el green tiene un tamaño considerable, sus contornos reducen drásticamente la zona donde la bola puede detenerse con seguridad, dejando un objetivo práctico de apenas diez metros.
- Desde el tee que se utilizará en la Solheim Cup, un golpe ligeramente desviado de su línea acabará rápidamente en el agua, convirtiéndose en un desafío visual muy penalizador.
Hoyo 15 (Par 3): Diseñado para el drama del match-play
- Se trata del hoyo favorito de Verdonschot tanto a nivel visual como estratégico, y se jugará en una etapa de los enfrentamientos que puede resultar crítica.
- El tee se encuentra resguardado por árboles, lo que dificulta que las jugadoras sientan y calculen la influencia real del viento sobre el golpe.
- Las golfistas enfrentarán el dilema de asumir el riesgo atacando la bandera protegida por agua para buscar un birdie corto, o jugar de forma conservadora hacia el centro del green y enfrentarse a un putt largo.
- Este escenario (que habitualmente es el hoyo 17 de Bernardus) ya ha decidido torneos de alto nivel: Victor Perez embocó un largo putt de desempate en su camino hacia la victoria del Dutch Open en 2022, y Pablo Larrazábal adoptó una línea muy agresiva desde el tee durante su triunfo al año siguiente.
Hoyo 18 (Par 4): La prueba más dura de Bernardus
- Históricamente clasificado como el hoyo más difícil del campo tanto en juego diario como en torneos, servirá como el hoyo de cierre definitivo durante la Solheim Cup (normalmente se juega como el hoyo 2).
- El golpe de salida está fuertemente amenazado por el agua a la izquierda, pero unos búnkeres esperan a quienes intenten jugar a lo seguro por el lado derecho.
- El pequeño green no ofrece respiro, presentando un profundo desnivel a la izquierda y agua a la derecha.
- Según Verdonschot, si un partido llega muy igualado a este hoyo final, existen altísimas probabilidades de presenciar un desenlace dramático.
La configuración del recorrido para la Solheim Cup mostrará las mismas características de juego que definen a Bernardus durante todo el año, lo que garantizará que los golfistas aficionados que visiten el club en el futuro disfruten de un reto muy similar al que afrontarán las mejores profesionales del mundo.