El Zurich Classic of New Orleans ha arrancado en el TPC Louisiana (par 72) con un ritmo vertiginoso. En una primera ronda disputada bajo la modalidad de Four-ball (mejor bola), la pareja estadounidense formada por Alex Smalley y Hayden Springer ha igualado el récord del torneo al firmar una espectacular tarjeta de 58 golpes.
Un inicio arrollador
Ambos jugadores, que buscan su primera victoria en el PGA TOUR, combinaron sus esfuerzos a la perfección. Smalley marcó el ritmo temprano embocando un putt para birdie de 16 pies y medio en el hoyo 1, seguido de un putt para eagle de 19 pies en el par 5 del segundo hoyo. Un gran golpe de salida en el hoyo 3, que dejó a 7 pies, le dio un nuevo birdie para poner al equipo rápidamente con -4.
A partir de ahí, la dupla de 29 años registró birdies en 10 de sus últimos 14 hoyos. El tramo final fue obra de Springer, quien aportó los últimos cuatro birdies del equipo, destacando un kilométrico putt de 36 pies en el par 3 del hoyo 17.
El grupo perseguidor
A un solo golpe de los líderes, con una tarjeta de 59, se sitúan Davis Thompson y Austin Eckroat. Su vuelta despegó tras un eagle de Eckroat en el par 5 del hoyo 7, al que le siguieron ocho birdies consecutivos.
Empatados en la tercera posición con 60 golpes se encuentran dos equipos: Sam Stevens junto a Zach Bouchou, y Eric Cole haciendo pareja con Hank Lebioda. Un escalón por debajo, con 61 golpes y en un séxtuple empate por la quinta plaza, figura Billy Horschel, el único golfista en la historia capaz de ganar el Zurich Classic tanto en formato individual como por equipos. Este año hace pareja con Tom Hoge.
También destacó la actuación de Aaron Rai y Sahith Theegala, quienes entregaron una tarjeta de 62 golpes. Ambos lograron un eagle durante la jornada, siendo el de Rai especialmente espectacular al embocar directamente su golpe de aproximación desde 106 yardas en el par 4 del hoyo 13.
Apuros para los favoritos
Matt Fitzpatrick, quien llega en plena forma tras su reciente victoria en el RBC Heritage, formó equipo con su hermano menor, Alex. Jugando ante un numeroso público en una tarde soleada y con brisa a 26 grados, los ingleses firmaron un sólido 64 (-8), pero el altísimo nivel de anotación los ha dejado a seis golpes de la cabeza.
Sin embargo, los mayores problemas los enfrentan Shane Lowry y Brooks Koepka, quienes forman el equipo con el palmarés más laureado de la semana. Lowry tiró del carro al principio, logrando birdies en cinco de los primeros ocho hoyos. Koepka finalmente contribuyó con un gran putt para birdie de 31 pies y medio en el hoyo 10, pero la pareja no logró bajar del par en el resto del recorrido.
Con una vuelta de 66, Lowry y Koepka se encuentran fuera del top 40 y en serio peligro de fallar el corte. El viernes necesitarán una gran remontada en la siempre exigente modalidad de Foursomes (golpes alternos). Este torneo es crucial para Koepka, quien, en su primera temporada de regreso al PGA TOUR tras cuatro años en LIV Golf, necesita un buen resultado para conseguir su primera exención para un Signature Event, cuya próxima cita es la semana que viene en Trump National Doral, Miami. El formato del torneo volverá a Four-ball el sábado y cerrará con Foursomes el domingo.