Patrick Reed se ha proclamado campeón del Hero Dubai Desert Classic del DP World Tour en el Emirates Golf Club, firmando una sólida última vuelta de 72 golpes al par para imponerse por cuatro impactos y sumar su primer título de Rolex Series en el circuito europeo.
David Puig, protagonista español de la semana, terminó finalmente séptimo tras una penalización de dos golpes en el hoyo 18 que convirtió su ronda prevista de +1 en un 75 (+4), desplomándolo desde el podio hasta el -7 total.
Salida al campo y contexto de la jornada
Reed arrancó la cuarta y última jornada con una cómoda ventaja de cuatro golpes sobre David Puig, su compañero de partido y principal perseguidor tras tres días de dominio en Emirates Golf Club. El estadounidense, asociado a la liga LIV y ganador del Masters de Augusta en 2018, buscaba su cuarto triunfo en el DP World Tour y el primero en una prueba de las prestigiosas Rolex Series.
El español llegaba a este domingo cargado de confianza, después de un brillante 66 en la tercera jornada que lo había colocado a tiro del liderato gracias a siete birdies y un solo bogey. Con 24 años, Puig aspiraba a su segundo gran triunfo del curso y a consumar una remontada que había ilusionado al golf español durante todo el fin de semana.
Desarrollo de la vuelta final
La estrategia de Reed fue claramente conservadora desde el tee del 1: ocho pares y un único bogey en los nueve primeros hoyos marcaron un inicio sin alardes pero muy controlado. Frente a él, Puig tiró de carácter y recortó la ventaja a mitad de recorrido, encadenando birdies en los hoyos 8 y 9 que llegaron a reducir la diferencia a solo dos golpes en un tramo en el que embocó varios putts decisivos.
Sin embargo, el back nine resultó letal para las opciones del español. Un bogey en el par 5 del 13, tras un golpe desde bunker que le dejó comprometido, y otro error en el 15 frenaron en seco su intento de remontada y devolvieron la tranquilidad a un Reed que se limitó a gestionar su colchón golpe a golpe. Mientras el estadounidense sumaba dos birdies y dos bogeys para cerrar su 72, el torneo se le ponía cuesta arriba a Puig, que ya entonces peleaba más por el podio que por el trofeo.
«Creo que lo más especial de esta semana es que había ganado en todos los tours excepto en este». —Patrick Reed
La penalización a David Puig
El desenlace más duro para Puig llegó una vez cruzada la raya de meta. El catalán firmó inicialmente un par en el par 5 del hoyo 18 para un 73 en el día (+1) que lo situaba en un empate por la tercera plaza, un resultado notable tras una jornada irregular pero competitiva. Sin embargo, las imágenes de televisión revelaron que, en el bunker de green, el español había apoyado inadvertidamente el palo sobre la arena antes de ejecutar su golpe, una infracción clara de las reglas.
Tras revisar el vídeo, los oficiales del DP World Tour comunicaron a Puig una penalización de dos golpes que convirtió su par en un doble bogey 7 en el hoyo final. La corrección infló su tarjeta al 75 (+4) y lo hizo caer hasta el -7 total, lo que supuso compartir el séptimo puesto en lugar de acabar dentro del top-3 y le costó una importante suma económica y valiosos puntos para el ranking mundial.
Triunfo incontestable de Reed y papel del resto
Patrick Reed cerró el torneo con un acumulado de -14, suficiente para sellar un triunfo incuestionable que refuerza su estatus en el DP World Tour y le otorga su primera victoria en el Dubai Desert Classic. En la persecución, el inglés Andy Sullivan protagonizó una gran remontada en la recta final, embocando cuatro birdies en sus últimos siete hoyos, incluidos los dos finales, para ascender hasta la segunda posición en solitario con -10.
Por detrás, jugadores como el francés Julien Guerrier y otros nombres asentados en el circuito se repartieron las plazas de honor en un Emirates Golf Club exigente, especialmente en los nueve segundos.
Pese al golpe moral de la sanción, David Puig se marchó de Dubái como el mejor español de la semana, con un séptimo puesto que confirma su progresión en la élite, aunque con la amarga sensación de haber dejado escapar un resultado mucho mayor por un descuido en el último hoyo.